Aun viniendo tiempos de lluvias
de espesas nieblas,
de etapas que la vida pone en el camino
nada debe perturbar nuestra alma,
pues sabemos que detrás de esas nubes
se encuentra el bello sol,
alumbrando un horizonte luminoso
que nos espera con fervor.
Aun sabiendo que el peldaño crece
que la cuesta es dura y sufrida,
que los sueños a veces son pesadillas,
nada debe turbar nuestras quimeras
que son el sello de los anhelos,
que nuestra alma desea.
Aun sabiendo que nada es eterno
que la vida pasa sin más firma,
que la huella dejada en una esquina
de cualquier barrio de ciudad.
Es ahora que debemos ser valientes,
debemos caminar mirando al frente,
no debemos de pararnos ante dudas
que en silencio nos acechan,
pues ahora es tiempo de allegar
de todas nuestras fuerzas,
porque la vida sin una sonrisa
deja de ser vida,
y por mucho que nos encuentren los problemas
que no se marchite la alegría,
que es lo que da sentido
al caminar del día a día.
Pero…
Que nunca se disipe tu sonrisa.
Carmen Gutiérrez Tamayo (02/12/2011)



Es muy bueno:
un abrazo